La humedad en una oficina se considera adecuada cuando la humedad relativa del aire se mantiene entre el 40% y el 60%, y siempre dentro del 30-70% que fija la normativa laboral española. Fuera de ese margen aparecen sequedad, sensación de ahogo o moho. Pero hay un segundo problema que las guías de confort casi nunca tratan: la humedad que no viene del aire, sino del edificio. Manchas en paredes, olor a cerrado, pintura que se levanta o moho en esquinas indican condensación, capilaridad o filtraciones, y eso no se arregla con un aparato en la mesa.
Este artículo cubre las dos caras: los valores de referencia para medir y los pasos para saber cuándo la causa está en la propia construcción.
En resumen
- El Real Decreto 486/1997 exige una humedad relativa de 30-70% en los lugares de trabajo; para el confort en oficina se proponen 45-60% en verano y 40-50% en invierno.
- Un 60% no es un fallo en sí mismo, pero sostenido y combinado con paredes frías puede producir condensación y moho. Por encima del 70% el riesgo sube de forma clara.
- Un higrómetro basta para el primer control. Si la lectura es normal y aun así hay manchas o moho, el origen está en el edificio.
- El deshumidificador alivia el síntoma, pero no es la solución definitiva si la causa es condensación, capilaridad o filtración.
- En Madrid y su Comunidad, una visita técnica con diagnóstico previo permite saber qué tipo de humedad hay antes de decidir ninguna obra.
Tabla de contenidos
- Qué humedad debe haber en una oficina
- ¿Es mucho un 60% de humedad en una oficina?
- Qué pasa si la humedad es demasiado baja o demasiado alta
- Cómo medir la humedad en una oficina
- Humedad del aire o humedad del edificio: cómo distinguirlas
- Condensación en oficinas: la causa más frecuente
- Moho en la oficina: cuándo es un asunto serio
- Oficinas en sótanos, garajes y plantas bajas
- Nuestra experiencia
- Cómo es una visita técnica en tu oficina
- Pide una visita técnica sin compromiso
- Obligaciones y a quién avisar
- Preguntas frecuentes
- Fuentes
Qué humedad debe haber en una oficina
Hay que distinguir entre el mínimo legal y el rango de confort, porque no son lo mismo.
Lo que exige la ley. El Anexo III del Real Decreto 486/1997 sobre lugares de trabajo establece una humedad relativa entre el 30% y el 70%. Hay una excepción: en locales con riesgo de electricidad estática, el límite inferior sube al 50%. Para trabajos sedentarios de oficina fija, la temperatura debe estar entre 17 y 27 °C. La norma añade que las condiciones ambientales no deben suponer un riesgo para la seguridad y la salud y, en lo posible, tampoco una fuente de incomodidad.
Lo que se recomienda para estar a gusto. La ficha de confort térmico en oficinas de la Generalitat Valenciana propone estos valores para la mayoría de las personas:
| Estación | Temperatura | Humedad relativa |
|---|---|---|
| Verano | 23-25 °C | 45-60% |
| Invierno | 21-23 °C | 40-50% |
La misma ficha recomienda controlar a la vez temperatura, humedad y velocidad del aire, y aportar 12,5 l/s de aire exterior por persona según el RITE.
Hay un matiz importante. El INSST explica en su guía de calidad del ambiente interior que la humedad debe interpretarse junto con la temperatura, la velocidad del aire, la actividad, la ropa y las características individuales. Cumplir la ley no garantiza que todas las personas estén igual de cómodas.
Por qué la humedad relativa cambia durante el día
La humedad relativa es el porcentaje de vapor de agua que hay en el aire respecto al máximo que cabe a esa temperatura. El INSST señala que es muy sensible a los cambios térmicos. Por eso, una oficina con un 45% a las 9:00 puede pasar a cifras distintas cuando se enciende la calefacción, se llena de gente o se apaga el sistema por la noche. Si la temperatura baja, el mismo vapor de agua da una humedad relativa más alta, y es en las superficies más frías donde ese vapor se convierte en agua.
¿Es mucho un 60% de humedad en una oficina?
No necesariamente. Un 60% está dentro del rango legal (30-70%) y en el límite alto del rango de confort de verano (45-60%). En invierno, en cambio, se queda por encima de lo recomendado (40-50%).
Lo que importa es cuánto tiempo se mantiene y cómo son las superficies del local. Según la recomendación sanitaria valenciana sobre humedades, el moho puede desarrollarse cuando la humedad relativa supera aproximadamente el 70%, sobre todo con temperaturas interiores superiores a 18-20 °C. Un 60% estable deja poco margen: basta un puente térmico, una pared de fachada fría o una ventilación pobre para que en esa zona concreta se alcance el punto de condensación.
En la práctica, conviene actuar así:
- Medir en varios puntos y a distintas horas, no solo en el centro de la sala.
- Si la lectura general ronda el 60% y hay una pared exterior con manchas, mirar esa pared, no el aire.
- Si supera el 65-70% de forma repetida, revisar ventilación, equipos de climatización y posibles aportes de agua (fugas, filtraciones).
Qué pasa si la humedad es demasiado baja o demasiado alta
Aire demasiado seco
Según el INSST, la humedad baja puede causar sequedad de las mucosas nasales y dificultad respiratoria, y niveles del 20-30% favorecen infecciones respiratorias y electricidad estática. Un estudio sobre 43 edificios de oficinas en China, India, México, Tailandia, Reino Unido y Estados Unidos midió durante un año y observó que el 42% de las lecturas entre las 9:00 y las 17:00 quedaba por debajo del 40%. También asoció una humedad algo más alta, dentro del intervalo 14-70%, con menos sequedad o irritación de garganta y piel en mujeres y menos fatiga inusual en hombres. Los propios autores reconocen incertidumbres sobre el efecto independiente de la humedad.
Aire demasiado húmedo
El INSST indica que una humedad superior al 70% puede favorecer el crecimiento microbiano, además de producir sensación sofocante. La autoridad sanitaria valenciana relaciona la humedad alta, la condensación y los daños por agua con más ácaros, hongos, alérgenos e irritantes, y la considera un indicador sólido de riesgo de asma y síntomas respiratorios.
La guía de NIOSH/CDC sobre prevención de enfermedades en edificios húmedos resume asociaciones consistentes entre humedad o moho en edificios y síntomas respiratorios, asma, rinosinusitis, bronquitis o infecciones respiratorias. Las personas con asma pueden sufrir efectos más graves. Si en la plantilla hay personas con asma o alergias y notas olor a moho, conviene avisar al servicio de prevención de riesgos laborales y pedir una revisión del origen de la humedad.
¿Y al 100%?
Una humedad relativa del 100% significa que el aire contiene el máximo de vapor posible a esa temperatura y presión. Según la Guía de calidad del aire interior del Ministerio de Sanidad, al enfriarse ese aire puede condensarse agua en las superficies. Es lo que se ve en cristales empañados o en esquinas frías con gotas.
Cómo medir la humedad en una oficina
El instrumento es el higrómetro. El INSST remite a la norma UNE-EN ISO 7726 para los requisitos de los instrumentos de medición de ambientes térmicos. Para un control interno basta un higrómetro digital de calidad razonable, pero para una evaluación formal se recurre a un técnico de prevención.
Pasos sencillos:
- Coloca el higrómetro a la altura de trabajo, lejos de ventanas, rejillas de aire y equipos que desprendan calor.
- Anota la lectura al empezar la jornada, a mediodía y al terminar, durante al menos una semana.
- Repite en zonas problemáticas: junto a muros de fachada, en sótanos, archivos o trasteros.
- Compara con los rangos de la tabla anterior y con la temperatura de cada momento.
Un dato clave: el higrómetro mide el aire, no el interior del muro. Una oficina puede dar un 50% perfecto y tener a la vez una pared que absorbe agua del terreno. Para eso hay que comprobar la humedad en el propio paramento con instrumentos específicos.
Humedad del aire o humedad del edificio: cómo distinguirlas
Aquí está el punto que más confunde a quien gestiona un local. NIOSH explica que la humedad persistente puede proceder de goteras en techos o ventanas, inundaciones, condensación o fugas en tuberías, y que cubiertas o ventanas mal selladas pueden ser el origen de humedad excesiva no deseada. Señala la humedad, los daños por agua, el moho o su olor como indicadores útiles y recomienda identificar y corregir las causas.
En oficinas de Madrid, estas son las tres que más se repiten en nuestro sector:
| Tipo | Dónde aparece | Señales típicas | Qué la origina |
|---|---|---|---|
| Condensación | Esquinas, techos, detrás de armarios, cristales | Gotas, moho negro, pintura que se ampolla; empeora en invierno | Vapor interior que se enfría en superficies frías, poca ventilación |
| Capilaridad | Parte baja de muros en planta baja y locales a pie de calle | Mancha a ras de suelo, salitre, zócalo que se desprende | Agua del terreno que asciende por el muro |
| Filtración en muro enterrado | Sótanos, garajes, archivos y salas bajo rasante | Humedad en la pared contra el terreno, manchas tras lluvias | Agua que penetra lateralmente por el muro en contacto con la tierra |
Pistas rápidas
- Aparece solo en invierno y en zonas frías: probable condensación. Puedes ver más en por qué empeora la humedad en invierno.
- Sube desde el suelo y deja salitre: probable capilaridad.
- Mejora o empeora con la lluvia y está en un sótano o garaje: probable filtración en muro enterrado.
- La mancha crece sin que cambie el clima: conviene descartar una fuga de tubería.
Si encuentras signos como los de los 7 signos tempranos de humedad en paredes, no esperes a que el daño llegue al mobiliario o a la documentación.
Condensación en oficinas: la causa más frecuente
En un local de trabajo se genera vapor de agua constantemente: respiración de las personas, café y cocina, equipos de climatización, humidificadores. Si la ventilación no lo evacua y existen paramentos fríos (fachadas sin aislamiento, puentes térmicos, cajeados de persiana), el vapor se condensa. El resultado es moho en esquinas y detrás de muebles, el mismo patrón descrito en moho en esquinas: causas reales y en paredes frías con moho.
Medidas útiles para reducirla:
- Ventilar de forma controlada. Respetar el aporte de aire exterior previsto en el RITE y revisar que las rejillas no estén obstruidas.
- Separar los muebles de las paredes de fachada unos centímetros para que el aire circule.
- Evitar fuentes innecesarias de vapor en la sala, como hervidores o humidificadores sin control.
- Mantener una temperatura estable, sin apagar por completo la calefacción por las noches.
- Medir y registrar para detectar picos.
Tienes más pautas en 10 consejos para controlar la humedad por condensación.
El deshumidificador no es la solución definitiva
Un deshumidificador baja la humedad ambiente y puede ayudar de forma puntual, por ejemplo tras una incidencia. Pero si la causa es condensación por un paramento frío, capilaridad o una filtración, el aparato solo trata el síntoma: mientras se mantenga el puente térmico o la entrada de agua, la humedad vuelve en cuanto se apaga. Además, consume energía y requiere vaciar el depósito. La solución definitiva pasa por diagnosticar el origen y tratar esa causa.
Moho en la oficina: cuándo es un asunto serio
Un pequeño punto de moho por condensación puntual se limpia y se corrige la causa. Cuando la mancha se extiende, reaparece o ocupa una superficie grande, ya no basta con limpiar: hay que actuar sobre el agua que lo alimenta. Sobre este umbral, un artículo explica por qué el moho de más de un metro cuadrado exige ir más allá del tratamiento superficial. Si en tu caso hay personas sensibles, olor persistente o archivos afectados, pide una revisión técnica antes de repintar.

Repintar encima de una mancha activa solo la oculta unas semanas. El agua sigue ahí y vuelve a salir.
Oficinas en sótanos, garajes y plantas bajas
Muchos despachos, almacenes y archivos de Madrid se instalan en locales a pie de calle o bajo rasante. Son los más expuestos a las dos causas que no tienen que ver con el aire:
- Capilaridad: en muros de planta baja sin barrera frente al terreno, el agua asciende por los poros del material. Se explica en humedad por capilaridad: causas y soluciones.
- Filtraciones en muros enterrados: el muro en contacto con el terreno recibe presión del agua de lluvia y del subsuelo. Cuando falla la impermeabilización o el drenaje, el agua entra por el lateral. Hay más detalle en filtraciones en muros.
En estos casos un higrómetro ambiental dirá poco. Lo que hace falta es localizar por dónde entra el agua y a qué altura, y para ello un diagnóstico con instrumental específico.
Nuestra experiencia
En muchas visitas a oficinas, locales y garajes de Madrid vemos el mismo error: se compra un aparato para bajar la humedad del aire cuando el agua entra por el muro o se condensa en un punto frío concreto.
Nuestro criterio es siempre el mismo: primero se diagnostica el origen y después se decide el tratamiento. Por eso trabajamos con diagnóstico previo, instrumentos de medición y un presupuesto por escrito con garantía escrita, y evitamos obras que no hacen falta.
Una humedad bien identificada se trata mejor, con menos molestias para la actividad del negocio y sin repetir intervenciones. Si el problema es condensación, capilaridad o filtración en muros enterrados, es justo lo que hacemos.
Raul
Cómo es una visita técnica en tu oficina
Si la medición del aire es normal pero hay manchas, o si la humedad se repite, el siguiente paso es una visita técnica. Nuestro proceso, resumido:
- Revisión visual de paredes, techos, suelos y puntos fríos.
- Medición con instrumentos para localizar y cuantificar la humedad en los paramentos.
- Identificación del origen: condensación, capilaridad o filtración en muro enterrado.
- Presupuesto por escrito adaptado al caso, con garantía escrita del tratamiento.
Puedes ver el procedimiento en pasos para un diagnóstico de humedades preciso.
Pide una visita técnica sin compromiso
En Solo Humedad nos dedicamos en exclusiva a las humedades en Madrid y su Comunidad, con más de 25 años de experiencia. Hacemos un diagnóstico sin compromiso para saber si lo que sufre tu oficina es condensación, capilaridad o filtración, y trabajamos con presupuestos por escrito.

Según el origen, estas son las páginas donde ampliamos cada tratamiento:
- Humedad por condensación y cómo reparar la condensación.
- Humedad por capilaridad y cómo reparar la capilaridad.
- Filtraciones en muros enterrados y reparar una filtración lateral.
Obligaciones y a quién avisar
En una oficina con trabajadores, el empleador debe garantizar que las condiciones ambientales no supongan un riesgo, tal como recoge el Real Decreto 486/1997. Si hay quejas por sequedad, sofoco o moho, lo razonable es:
- Avisar al servicio de prevención o al responsable de prevención de la empresa.
- Documentar con mediciones y fotografías.
- Si el origen está en el edificio, informar a la propiedad o al administrador de la finca y solicitar un diagnóstico técnico.
En edificios en comunidad, la humedad por capilaridad o por filtración en muros enterrados suele afectar a elementos comunes, así que conviene coordinar la actuación con el administrador.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la humedad ideal en una oficina?
Para trabajo sedentario se recomienda un 45-60% en verano y un 40-50% en invierno, según la ficha oficial valenciana. La ley admite entre el 30% y el 70%. Lo mejor es medir con un higrómetro y ajustar según temperatura y quejas del personal.
¿Es mucho un 60% de humedad en una oficina?
Es un valor aceptable en verano y algo alto en invierno. No suele ser un problema por sí solo, pero si se mantiene y hay paredes frías puede haber condensación. Por encima del 70% el riesgo de moho aumenta de forma clara.
¿Qué hago si hay moho en una pared de la oficina?
Limpia solo si la superficie es pequeña y, sobre todo, busca la causa: condensación, capilaridad o filtración. Repintar sin tratar el origen no funciona. Si hay personas con asma o la mancha se extiende, avisa al servicio de prevención y pide una visita técnica.
¿Un deshumidificador resuelve la humedad en la oficina?
Alivia el ambiente, pero no es la solución definitiva si la humedad viene de condensación en paramentos fríos, de capilaridad o de una filtración. Mientras la causa siga activa, la humedad regresa. Primero hay que diagnosticar el origen.
Fuentes
- Real Decreto 486/1997, lugares de trabajo (INSST)
- Ficha de confort térmico en oficinas (Generalitat Valenciana)
- Calidad del ambiente interior en el trabajo (INSST)
- Estudio sobre humedad interior en 43 edificios de oficinas
- Prevención de enfermedades en edificios húmedos (NIOSH/CDC)
- Guía de calidad del aire interior (Ministerio de Sanidad)




